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viernes, 30 de marzo de 2018

4 3 2 1 , Paul Auster


“4 3 21”
Paul Auster
Traducción de Benito Gómez Ibáñez
Seix Barral,
2017

“4,3,2,1”, de Paul Auster, una novela que explora las diferentes posibilidades que ofrece la narrativa al igual que la vida. Reflexión sobre el poder de las decisiones que marcan el destino humano.


La  nueva novela de Paul Auster, “4 3 2 1” es una obra a la que se puede llamar monumental y no solo por su tamaño que alcanza casi las 1.000 páginas y porque se puede afirmar que es la obra más ambiciosa de las que forman la extensa obra literaria de este autor. Su título alude a las cuatro partes, a modo de capítulos, que forman la novela y que se subdivide cada uno de ellos en otros cuatro subcapítulos que, en ningún momento, provocan confusión al lector por la labor de excelente narrador de Auster y están en consonancia con la propia historia y la idea que el autor quiere expresar a través de ella.

En esta novela, que fue publicada en inglés el pasado enero y publicada por Seix Barral en la edición española, traducida por Benito Gómez Ibáñez, -traducción que hay que destacar por su calidad-, se encuentra el estilo inconfundible de este autor, su personalísima cosmovisión y sus principios literarios que incrementa y enriquece con evidentes influencias de sus dos escritores clásicos a los que admira y constituyen unos de sus principales referentes literarios como son Charles Dickens y Tolstoi.

Archibald Isaac Ferguson, “Archie” es el protagonista de esta historia que es, a su vez, cuatro “Archie”, ya que cada uno de ellos  está unido a los otros tres por elementos comunes. Por ejemplo, la fecha de nacimiento de los cuatro, el 3 de marzo de 1947 -Auster nació en febrero de 1947, coincidencia como un guiño al lector, aunque el autor niega cualquier semejanza biográfica con su vida-, hijo único de Rose Adler Ferguson, abuelo de todos los “Archie”, es un judío ruso que emigra a Nueva York, entrando en el puerto neoyorkino el primer día del siglo XX. Una vez en EE.UU. se casará con Fanny y tendrá con ella tres hijos. Así empieza una nueva vida para este patriarca, incluso se cambia el nombre, dejando de llamarse Isaac Reznikoff para pasar a ser Ichabod Ferguson. Todos estos datos compartidos por el cuarteto de “Archie” se explican al inicio de la novela, como poniendo en antecedentes al lector de los nexos de unión entre los cuatro protagonistas en uno; pero haciendo hincapié en la importancia que el azar juega en este hecho de conjunción de elementos comunes al cuarteto que vienen a ser las cuatro identidades de un solo individuo.

No solo comparten las coincidencias antes descritas, sino que también está presente en las cuatro variedades de “Archie” la figura enamorada de Amy Schneiderman, pero cuya relación tiene diferencias que las singulariza. También, comparte el cuarteto archiedano su pasión por la escritura y su ejercicio en diferentes ámbitos que van desde el periodismo hasta la literatura. Sin embargo, a pesar de las coincidencias vitales, las vidas de los cuatro protagonistas son distintas, al igual que lo son los cuatro personajes entre sí con cuatro vidas diferentes, a las que les sirve de telón de fondo episodios fundamentales de la Historia de EE.UU., como fue  el ascenso a la Casa Blanca de John F. Kennedy y su posterior asesinato.

La compleja estructura narrativa de esta novela, además de ser un guiño al lector o juego literario, también representa una reflexión sobre cuestiones que nos atañen a todos y que pueden encontrar respuestas incómodas, por no decir inquietantes en su formulación. El autor reflexiona sobre los posibles caminos que se ofrecen ante una vida y que depende de la decisión de cada individuo cuál tomar lo que marcará su destino hasta un punto del que ni siquiera es consciente a la hora de decidir y, por lo tanto, estando a merced del azar      –siempre constante en la obra de Auster-, y el sentido de la responsabilidad de la decisión tomada y sus posibles consecuencias que desconoce a priori, lo que le hace estar siempre instalado en la incertidumbre de si la decisión tomada es la mejor, dando un plus de incertidumbre y duda  al hecho mismo de decidir.

Esta nueva novela es la primera después de un período de siete años en el que Auster ha seguido escribiendo, pero sin publicar una novela en el estricto sentido de la palabra, ya que en estos años se ha dedicado a escribir obras autobiográficas y memorialísticas, como son los títulos Diario de invierno e Informe del interior.

La escritura de “4 3 2 1” le ha supuesto un esfuerzo de tres años, en los que abandonó la actividad pública y se encerró en sus cuarteles de invierno como es el despacho para todo escritor, en un retiro casi monacal, para escribir de forma intensa e incansable todos los días. Esa capacidad de trabajo le permite a Auster contar con una extensísima  y fascinante obra de la literatura mundial.

Entre su novelas más destacadas están los títulos como La trilogía de Nueva York (Ciudad de cristal, Fantasmas, La habitación cerrada), LeviatánMr. Vértigo, o El libro de las ilusiones. También es autor de poesía, guionista y cineasta. Un hombre polifacético que ha cosechado premios tan importantes como el Premio Médici y el Príncipe de Asturias de las Letras, además del aplauso de la crítica internacional y la devoción de millones de lectores que se sientes fascinados por el personal universo austeriano.

Ese mismo universo que va a encontrar magnificado en la nueva novela que ofrece, en tamaño maxi la calidad narrativa de su autor junto a una nueva exploración literaria por, el ancho mundo de su narrativa, aunque a muchos de sus lectores le pueda parecer que no reconocen en esta obra al escritor que se adentra, en esta ocasión, en los múltiples vericuetos de las infinitas posibilidades que ofrece la narrativa para un personaje multiplicado en varios distintos que se convierte en otros muchos, al igual que la vida ofrece infinitas posibilidades que quedan siempre al criterio de quien tiene que decidir cuál elegir.

Auster, siempre Auster, aunque en esta ocasión es varios Auster que se unen en uno solo multiplicado como las infinitas posibilidades que abren las decisiones de cada ser humano.

Cuentos completos I, de Jack London


Cuentos completos I
Portada de cuentos completos I, Jack London,
Reino de Cordelia, Madrid 2017
Jack London
Reino de Cordelia
Madrid, 2017


El primer volumen de cuentos de Jack London, que reúne los 197 relatos en tres volúmenes, del maestro del relato de aventuras y de la vida salvaje, hasta ahora inéditos en España-Se publican por primera vez en castellano la colección de relatos completos de Jack London (San Francisco, 1876 - Glen Ellen, 1916), en tres volúmenes que suman casi tres mil páginas, por la editorial el Reino de Cordelia que ha realizado un excelente trabajo de recopilación y edición. Los casi doscientos relatos (197 para ser más exactos) que componen la obra estaban publicados de forma parcial, desordenada y sin criterio de selección, además de contener 36 de ellos que son inéditos. Todos ellos fueron escritos por el narrador estadounidense en los veintitrés años de febril actividad literaria. Esta edición está basada en la publicada por la Stanford University Press, California, en 1993., gracias al meticuloso trabajo que realizaron investigadores de dicha Universidad que dio lugar a la edición californiana. En la publicación española, la traducción es de Susana Carral que realiza una excelente labor y que será, también, la encargada de traducir los dos siguientes tomos que aparecerán a finales de 2018 y 2019, respectivamente.

El primer volumen que sirve de objeto de este comentario, contiene los ochenta y siete cuentos escritos entre 1893 y 1902, de los cuales cinco son inéditos y la primera versión del famoso relato “Encender una hoguera”. De estos 197 cuentos, 161 provienen de los veinte volúmenes de narrativa corta cuando aún vivía London y durante los seis años que siguieron a su muerte. Por lo que la mayoría fueron corregidos por el propio London

Dichos relatos que forman el primer tomo fueron escritos en su adolescencia y juventud. Predominantemente, el autor se inspira en sus andanzas como marinero en la goleta Sophia Sutherland que navegaba hasta Japón. Más tarde, London cambio de latitudes y se dirigió al río Klondike, entre Canadá y Alaska, para buscar oro acompañado por su cuñado, James Shepard. En tan desolados parajes, vivió los peligros que representaban los paisajes helados y la siempre constante presencia de la muerte blanca que se escondía en la nieve y el hielo con sus trampas mortales.

Todas estas duras experiencias London las llevó hasta su escritura, creando una obra apasionada y salvaje que utilizó para analizar los límites de la existencia humana y la capacidad del hombre para sobrevivir en las condiciones más extremas y a los mayores peligros.

Este autor escribía durante los años en los que los cuentos y relatos estaban en pleno auge en los Estados Unidos, país en el que los avances de la técnica, en lo relativo a las rotativas y artes gráficas, permitió que libros, periódicos y folletos se imprimieran en tan gran número que podía llegar hasta un gran número de lectores, lo que permitió que las revistas por entregas donde figuraban los relatos de London llegara hasta un número impensable de lectores, Por ello, otros escritores pudieron vivir de lo que escribían, aunque fue London el pionero de ellos. Hemingway y Fitzgerald fueron muy influenciados por aquel.

Los primeros cuentos de London, de la última década del siglo XX, fueron recortados o rechazados por editores que no aceptaban ningún escrito que no coincidiera con el “estilo de la casa”. Él aceptaba ese sacrificio de parte de sus escritos por necesidad económica, aunque tuvo la precaución de guardar sus originales íntegros que en este primer tomo de su Cuentos completos se publica ahora añadiéndole treinta y seis cuentos inéditos. De esta colección de cuentos completos -así la denominaron los especialistas de Standford-, solo faltan los cuentos extraviados o destruidos por su autor, quien llevó un riguroso registro desde 1898 de las entregas que hacía a las diversas revistas y que es un arma muy fiable y eficaz para los editores actuales.

A través de estos primeros relatos se puede observar la evolución literaria de London que va madurando progresivamente desde sus primeros inicios, en los que escribía meras crónicas o comentarios sobre sus viajes, hasta ir depurando su estilo con la práctica que le dio el oficio necesario para convertirse en un gran autor y referente ineludible de la literatura breve. A lo largo de estos relatos se aprecia la tensión que existía en su autor y la lucha entre los intereses monetarios y sus aspiraciones literarias, lucha interna que la mantuvo toda su vida. Por ese motivo, buscaba nuevas temas y técnicas narrativas, por lo que escribía de temas tan novedosos para los lectores de su época como eran el alcoholismo, enfermedades mentales, ecología, extraterrestres, socialismo, boxeo, tauromaquia, explotación sexual y un sinfín de asuntos más. Sin embargo, sus historias de aventuras son las que lo lazaron a la fama y las que la mayoría de los lectores recuerdan con agrado, porque en esas narraciones eran donde más brillaba su talento creador, elevando ese género hasta el nivel de gran literatura y que sitúa a London entre los cuatro grandes escritores de la narrativa breve universal, junto a los nombres de autores como Guy de Maupassant, Edgard Allan Poe y Antón Chejov.

Sus mejores relatos de aventura estuvieron inspirados en sus propias vivencias, lo que les confiere una autenticidad, credibilidad y viveza que es imposible alcanzar por autores que escriben sólo a través de la imaginación. Escribió la saga del Norte, que forma parte de este volúmen primero y en la que figuran sus mejores títulos “El silencio blanco” o “Encender una hoguera”

Fue, también, autor de excelentes novelas como o “La llamada de lo salvaje”. (1903), 'El lobo de mar' (1904), 'Colmillo blanco' (1905), 'Martin Eden' (1909), 'La peste escarlata' (1912) o El vagabundo de las estrellas (1915).

Consiguió convertirse en uno de los autores más cotizados de su época. Se refugió en el campo, en un rancho de 400 hectáreas en Glen Ellen (California), sonde pudo dar rienda suelta a sus ideas ecologistas de las que era un adelantado a su tiempo y que inspirarían a muchos de sus relatos.

Cuando ya había conseguido el éxito, comenzó una etapa en la que los excesos se convirtieron en sus peores enemigos. El alcoholismo y las malas inversiones le llegarían a pasar factura. En 1906 inició la construcción de un barco de más de 35.000 dólares de la época, que era una verdadera fortuna, y que lo precipitó hasta casi la ruina. Al mismo tiempo, sus escritos caían en su calidad literaria, y a medida que se acercaba su muerte, sólo escribía historias por encargo o inspirados en ideas ajenas que le “regalaban”.

Murió el 22 de noviembre de 1916, aunque no se sabe a ciencia cierta si por motivo de un suicidio o por un fatal ataque de uremia. No había cumplido más de cuarenta años, pero a pesar de ser muy pocos le sirvieron para escribir una extensa y excelente obra de narrativa breve en la que se expone buena parte de su vida de aventurero y vagabundo que fueron los inicios de una brillante carrera literaria, en la que se alzó, de forma indudable, como uno de los mejores maestros del cuento de la historia de la literatura universal.